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Polvo de estrellas

Libro Almanaque 2004

En toda la creación, en todo el Universo infinito, no hay nada más rápido que la luz. Sólo hay "algo" que es mucho más rápido y que puede llegar más allá que cualquier onda o cualquier rayo de luz. Ese algo es el pensamiento del ser humano. Y Dio puso en la mente de los hombre el deseo de comprender los misterios de la Creación.

Por ese deseo constante, por ese anhelo, muchos científicos han logrado comprender cosas maravillosas. Se han dado cuenta que la luz que nos llega del Sol y las estrellas es como un paquete compuesto de varios colores. Usando lentes especiales se ha logrado separar esos colores, así colo lo hace la lluvia cuando forma un arco iris. Pues los colores del arco iris, son los colores de la luz del Sol separados por las gotas de agua. También observaron que un hilo de hierro al rojo vivo produce distintos colores que de los que produce un hilo de oro. Así se dieron cuenta que cada material al calentarse produce una luz de distintos colores.

Con esos nuevos conocimientos, los científicos han estudiado profundamente la luz del Sol y la de las estrellas. la luz se convirtió en el mensajero de mundos lejanos. Por la luz se puede saber de qué materiales están formadas las estrellas. Se puede averiguar su calor y el tamaño que tiene.

Con los modernos telescopios se han visto en algunas partes del espacio unas grades nubes de polvo de materiales muy livianos conocidos como hidrógeno y helio. Curiosamente las estrellas están formadas principalmente de esos mismos materiales. Se ha llegado a comprender que poco a poco ese polvo se va agrupando. Conforme el polvo se va apuñando, aumenta su presión. La presión produce tanto calor que llega el momento en que logra encender una nueva estrella.

Las estrellas son grandes bolas de gases que arden a temperaturas enormes. El calor y la presión se hacen tan inmensas que transforman los gases en materiales más pesados como el oxígeno, el nitrógeno, el hierro y el plomo.

Pero las estrellas también mueren. A través de millones de años su "fuego" va agotando poco a poco su agitación interna hasta morir. Muchas estrellas son cientos de veces más grandes que el Sol. Pero al final, su presión hace que se vayan encogiendo, produciendo un calor tan grande, que finalmente llegan a explotar. Cuando esto pasa, lanzan al espacio una nube de millones de toneladas de polvo.

A través de millones de años muchas estrellas han muerto y han explotado formando nuevas nubes de polvo. De esas nubes pueden llegar a nacer nuevas "generaciones" de estrellas.

Los científicos calculan que hace unos 5 mil millones de años nuestro Sol nació en el centro de una de esas grandes nubes de polvo. Entonces ese polvo le dio vida a nuestro Sol. Por la composición de sus materiales, se supone que es hijo no nieto de otras estrellas. Al principio, cuando el Sol nació, su luz produjo como un viento que sopló hacia afuera los restos de la nube que lo rodeaba. Las partículas más livianas llegaron más lejos y se agruparon formando a los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Las partículas de materiales más pesados formaron los planetas más cercanos que son Mercurio, Venus, Marte y la Tierra. Si los científicos están en lo cierto, en un pasado muy lejano, la Tierra y sus mares, sus montes, su vegetación y hasta la materia de nuestro propio cuerpo, fueron polvo de estrellas.

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