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Su Excelencia (Cantinflas)

Libro Almanaque 1999


Mario Moreno CantinflasEl conocido actor y tan querido comediante Cantinflas hizo muchas películas a lo largo de su vida. Siempre quiso ser recordado como alguien que hacía felices a las personas, haciéndolas reír. Pero también trataba de que sus películas tuvieran un mensaje. Una vez dijo: "Cuando tengo la oportunidad de hablarle a la gente siempre envío un mensaje positivo. Eso es lo que me gusta hacer!

Cantinflas siempre estuvo en contra de la guerra. Eso lo motivó a hacer la película "Su Excelencia". Ahí aparece en una reunión política y le toca hablar ante representantes de todos los países del mundo. A nosotros nos pareció importante su discurso y por eso lo hemos puesto aquí.

"Para mí todas las ideas son respetables aunque sean ideítas o ideotas, y aunque no esté de acuerdo con ellas. Lo que piense este señor o aquel otro, eso no impide que todos nosotros seamos muy buenos amigos. Todos creemos que nuestra manera de ser, nuestra manera de vivir, nuestra manera de pensar y hasta nuestro modito de andar son los mejores. Y el chaleco tratamos de imponérselo a los demás y si no lo aceptan decimos que son unos tales por cuales  y al ratito andamos a la greña. ¿Ustedes creen que eso está bien? Tan fácil que sería la existencia si tan sólo respetáramos el modo de vivir de cada quien.

Hace cien años ya lo dijo una de las figuras de las más humildes pero más grandes de nuestro continente, "el respeto al derecho ajeno es la paz".

Mario Moreno Cantinflas

Con humildad, con humildad de albañiles no agreñados, debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio. El día que lo logremos podemos decir que nos volamos la barda. Pero no la barda de las ideas, eso no... nunca... El día que pensemos igual y actuemos igual dejaremos de ser hombres para convertirnos en máquinas, en autómatas. Ese es el grave error de los colorados, el querer imponer por la fuerza sus ideas y su sistema político y económico. Hablan de libertades humanas, pero yo les pregunto: ¿Existen esas libertades en sus propios países? Dicen defender los derechos del trabajador, pero sus propios obreros no tienen ni siquiera el derecho elemental de la huelga. Hablan de la cultura universal al alcance de todos, pero encarcelan a sus escritores porque se atreven a decir la verdad. Hablan de la libre determinación de los pueblos y sin embargo hace años que oprimen una serie de naciones sin permitirles que se dé la forma de gobierno que más les convenga. ¡Cómo podemos estar de acuerdo con un sistema que habla de dignidad y acto seguido atropella lo más sagrado de la dignidad humana que es la libertad de conciencia, eliminando o pretendiendo eliminar a Dios por decreto! No señores representantes, yo no puedo estar con los colorados o mejor dicho con su manera de actuar. Respeto su modo de pensar. Allá ellos. El que quiera ser colorado que lo sea, pero que no pretenda teñir a los demás.

Mario Moreno Cantinflas

Y ahora mis queridos colegas verdes, ustedes también tienen mucha culpa de lo que pasa en el mundo. Ustedes también son medio soberbios, como que si el mundo fueran ustedes y los demás no tienen importancia. Aunque hablan de paz y de democracia y de cosas muy bonitas, a veces también pretenden imponer su voluntad por la fuerza, por la fuerza del dinero. Yo estoy de acuerdo con ustedes en que debemos luchar por el bien colectivo e individual, en combatir la miseria y resolver los tremendos problemas de la vivienda, del vestido y del sustento. Pero en lo que no estoy de acuerdo es la forma en la que ustedes pretenden resolver esos problemas. Ustedes también han sucumbido ante el materialismo, han olvidado los más bellos valores del espíritu pensando sólo en el negocio. Poco a poco se han ido convirtiendo en los dueños de la humanidad y por eso la humanidad los ve con desconfianza. Nos dicen que el remedio para todos nuestros males está en tener automóviles, refrigeradores y aparatos de televisión... Pero yo me pregunto: ¿Para qué queremos automóviles si todavía andamos descalzos? ¿Para qué queremos refrigeradores si no tenemos alimentos que meter dentro de ellos? ¿Para qué queremos tanques y armamentos si no tenemos suficientes escuelas para nuestro hijos?

Mario Moreno Cantinflas

Debemos de luchar porque el hombre piense en la paz, pero no solamente impulsado por su instinto de conservación, sino por el deber que tiene de superarse y de hacer del mundo una morada de paz y tranquilidad cada vez más digna de la especie humana y de sus altos destinos. Pero esta inspiración no será posible si no hay abundancia para todos, bienestar común, felicidad y justicia social. Es verdad que está en manos de ustedes, países poderosos de la Tierra, verdes y colorados, el ayudarnos a nosotros los débiles. Pero no con dádivas ni con préstamos ni con alianzas militares. Ayúdennos pagando un precio más justo, más equitativo por nuestras materias primas. Ayúdennos compartiendo con nosotros sus notables adelantos en la ciencia, en la técnica, pero no para fabricar bombas, sino para acabar con el hambre y con la miseria. Ayúdennos respetando nuestras costumbres, nuestras creencias, nuestra dignidad como seres humanos y nuestra personalidad como naciones por pequeños débiles que seamos. Practiquen la tolerancia y la verdadera fraternidad, que nosotros sabremos corresponderles. Pero dejen ya de tratarnos como simples peones de ajedrez en el tablero de la política internacional. Reconózcannos como lo que somos, no solamente como clientes o como ratones de laboratorio sino como seres humanos que sentimos, que sufrimos y que lloramos...

Y qué fácil sería señores, lograr ese mundo mejoren que todos los hombres, blancos, negros, amarillos y cobrizos, ricos y pobres pudiésemos vivir como hermanos. Si no fuéramos tan ciegos, tan obcecados, tan orgullosos. Si tan sólo rigiéramos nuestras vidas por las sublimes palabras que hace dos mil años dijo aquel humilde carpintero de Galilea, sencillo, descalzo, sin frac ni condecoración, "amaos... amaos los unos a los otros". Pero desgraciadamente ustedes entendieron mal, confundieron los términos y ¿qué es lo que han hecho?, ¿qué es lo que hacen?: armaos los unos contra los otros.

He dicho".

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