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La Tragedia de Chernobyl

Libro Almanaque 1987

Hoy en día hay en el mundo por ahí de 400 plantas eléctricas que funcionan con energía atómica. Una mañana, el ingeniero que cuida los medidores en una planta de estas en Suecia, vio que el medidor que indica la cantidad de "radiación" en el aire, subía y subía. Eso fue el 9 de abril de 1986.

Explosion"El señor se asustó porque supuso que había un daño en esa planta eléctrica que dejaba escapar la radiación. De ser así, en pocos segundos se contaminarían todos los trabajadores de la planta y los que vivían en las cercanías. Pero además se contaminarían los animales, la vegetación, el agua, la tierra y todos los alrededores.

Sin pensarlo dos veces hizo sonar los timbres de alarma y al momento todo el personal se dedicó a inspeccionar la maquinaria. Pero todo estaba en orden. Examinaron a los 600 trabajadores con un medidor especial y resultó que ninguno estaba contaminado. La desgracia había sucedido a casi dos mil kilómetros de distancia, en una planta eléctrica en el pueblo de Chernobyl, en Rusia. La planta había estallado dos días antes. La radiación había subido a grandes alturas y de allí se la había traído el viento hasta Suecia. Horas después, los radios de otros países vecinos comenzaron a reportar también que la radiación había aumentado en esos lugares.

Pero, ¿ qué es la radiación y por qué asusta tanto? En cualquier parte del mundo hay radiación. Proviene de algunos materiales que se están desintegrando. Pero esa radiación natural es muy débil y no perjudica la salud. Uno de los metales que se desintegra muy fácilmente es el uranio. Este metal existe en muchas partes del mundo, casi siempre unido a rocas o arenas negras. Generalmente se encuentra en cantidades muy pequeñas. Pero en algunas partes del mundo se encuentra más concentrado y entonces resulta aprovechable.

Todo lo que hay en este mundo esta compuesto de átomos. Los átomos son tan pequeños que la punta de un alfiler está compuesta aproximadamente de 4 millones de átomos. Sin embargo un átomo no es una bolita muerta. Está compuesto por varias partículas tan ínfimas que uno no se las puede imaginar. Ya que no son ni materia. Esas partículas están unidas por una gran fuerza que se puede comparar con la fuerza de un imán o la fuerza eléctrica y se mueven constantemente y a gran velocidad.

Hay un poco más de 100 átomos distintos en el mundo. Unos están formados por pocas partículas y otros por muchas. Según como se junten o combinen estos átomos, forman todo lo que existe en el mundo.

Los átomos del uranio están formados por casi 200 partículas. Tal vez por eso no se pueden mantener unidas y de cuando en cuando botan una partícula. Esto es lo que se llama "radiación". Esta radiación que produce un solo átomo, no se nota. La partícula que se soltó le puede caer en su mano o hasta en un ojo y usted no se da ni cuenta. Si son miles de partículas las que caen en su cuerpo, usted tampoco las sentirá ni las verá, pero le pueden causar el efecto como de una gran quemada. O pueden pasar a través de su carne y llegar a algún órgano, como decir el hígado y causarle graves daños.

En el año 1938, unos científicos buscaban la manera de "sacarle" las partículas a los átomos y así aprovechar la enorme fuerza que las une. Para eso hicieron unos aparatos muy finos que funcionan como un rifle. Ese rifle usa como balas las partículas que se desprenden solas del uranio. Con una de esas balas disparan contra otro átomo de uranio. Entonces lo que sucede, es que el átomo se parte. Al partirse, despide mucha energía y mucho calor. Pero lo más importante es que cada átomo que se parte de esa manera, dispara siempre dos balas. Entonces las "balas" de un átomo despedazan otros dos átomos. Las balas de 2 átomos despedazan 4 y las de 4 despedazan ocho y así sigue. En mucho menos de un segundo se despedazan millones y millones de átomos y se produce una explosión tremenda que puede destruir una ciudad entera.

Para poder aprovechar esa fuerza enorme en una planta eléctrica, la partición de los átomos debe ser lenta. Al ser lenta, el uranio se va convirtiendo poco a poco en otro metal. Entonces produce calor, pero no hace grandes explosiones. Esto se logra en un reactor.

Un reactor es como una gran caja de cemento muy fuerte. Adentro hay una cantidad de barras de uranio separadas por piezas de un material como cadmio, boro o grafito. En el reactor de Chernobyl estas piezas eran de grafito. Es el mismo material de las puntas de los lápices. El grafito absorbe las partículas que disparan los átomos como una esponja absorbe el agua. Si se bajan estas piezas, las barras de uranio quedan totalmente separadas y se apaga el reactor. Las partículas de unos átomos no pueden llegar a los otros, pues se quedan en el grafito. Según el tanto que se suban las piezas de grafito así aumentará la explosión de átomos y aumentará el calor que producen. Todo el reactor está cruzado por cañerías de agua. Esa agua enfría el reactor para que no se queme. Pero al mismo tiempo se calienta tanto que produce una gran cantidad de vapor. La fuerza del vapor mueve un generador que produce enormes cantidades de fuerza eléctrica.

Se supone que en el reactor de Chernobyl, por algún motivo, dejó de circular el agua sin que nadie se diera cuenta. El reactor se calentó tanto que las piezas de grafito se incendiaron y se quemaron. El camino para las partículas quedó libre y todo explotó en segundos. Se levantó una gran nube llena de radiación: llena de átomos de uranio. La mayor parte de esa nube volvió a caer en las cercanías contaminando el agua, la tierra, la vegetación y lo que es peor, a la gente que allí vivía. Fue necesario evacuar cerca de 100 mil personas. Hasta el día de hoy han muerto unas 30 personas y unas 300 se encuentran hospitalizadas. Pero parte de la nube se la llevaron los vientos y las partículas radiactivas fueron a caer en otros países, como por ejemplo Finlandia, Suecia, Polonia, Austria y otros más. En esos países la radiación que llegó ya era "rala" y se cree que en unos dos meses ya se habrá disipado. En las cercanías del reactor es muy fuerte y las autoridades soviéticas están lanzando toneladas de arena sobre la zona para evitar que escapen más partículas radiactivas de los restos del reactor. Sin embargo, nadie sabe cuándo podrán regresar a sus hogares las personas que fueron evacuadas de esa zona.

Miles de personas en el mundo entero protestaron en esos días contra el uso de la fuerza atómica para producir electricidad. Tal vez tienen razón y tal vez no la tienen. Los científicos tendrán que analizar muy bien los beneficios y los peligros de los reactores. Una de cada diez casas en el mundo entero, tienen luz gracias a la fuerza atómica. Y muchos científicos dicen que el petróleo y el carbón se terminarán antes de 200 años. Lo que más asusta probablemente es que la radiación puede causar daños serios en la salud de las personas y en la de los hijos que de ellos nazcan. Sin embargo la radiación ni se ve ni se siente. Ataca calladamente; como en secreto. Pero nosotros creemos que la humanidad podrá vencer también este problema: o se harán reactores mucho más seguros, o se encontrarán otros caminos para producir energía eléctrica.

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